Juan Diego

Como un niño programó un robot autónomo y volvió a la escuela

Paxixil, Tecpán es el pueblo donde encontramos una buena oportunidad para implementar el programa de emparejamiento. Es una comunidad rural donde, hasta hace poco, sus residentes nunca tuvieron la oportunidad de tener ningún contacto con la tecnología, ya sea un teléfono móvil, computadora u otros dispositivos.

De las muchas experiencias que tuvimos interactuando con los tecpanecos, uno resultó muy especial. Juan Diego es un niño que viaja todos los días a la escuela desde su casa a algunos kilómetros de distancia. Sus padres eran extremadamente escépticos sobre el valor que su educación proporcionaba. En muchos casos, su padre optó por llevarlo a trabajar con él, ayudándolo a talar árboles para obtener madera en lugar de enviarlo a la clase.

Estamos orgullosos de haber influido en cambiar esta mentalidad. Un salario promedio en el sector agrario es de alrededor de 50-60 euros por mes. Por el contrario, un conjunto de habilidades básicas de programación y codificación puede ganar un salario de 8,000-9,000 GTQ por mes. La implementación del programa de robótica en la escuela ayudó a los padres a descubrir el potencial en nuevas oportunidades para Juan Diego. Ahora, él es un asistente regular a clase. Además, estamos muy orgullosos de él porque pudo programar y escribir código para que un robot navegue automáticamente por su salón de clases luego de solo 4 horas de taller.